antes de abrir los ojos su mente ya habia creado toda una atmosfera, un paisaje temporal como tantos otros, una nueva oportunidad. las altas, las bajas, los caidos y los subidos, las paredes y los trechos, los abismos y las abismas todo en pares y rupturas, todo almizcle de historia y realidad, todo saturado y saturante. el aroma no dejaba tregua al razonamiento y pronto dejo pasar por las finas hilachas de madera, mineral y olvido un lamento de vientre tibio, una necesidad de sufrimiento, una fruta madurando, un timido amenecer. poco a poco he de completarte, mundo...espera mi siguiente aullido.